jueves, 3 de marzo de 2011

Armas biológicas de acción retardada aumentan la femeinización del mundo de los hombres

En un artículo publicado  en el diario digital de American Free Press, por Frank Whalen en febrero de este año, de título: ‘Delayed-Action Biological Weapons’ Increasingly Feminize World’s Men (Armas biológicas de acción retardada aumentan la femeinización del mundo de los hombres), el autor describe diversos estudios y evidencias  de que los alimentos hormonados y genéticamente modificados son, de hecho, "armas biológicas de acción retardada" y podrían estar afectando incluso a la estructura genética de nuestro ADN.
    Las hormonas para el aumento de la producción en los animales, que acaban afectando a los humanos a través de su consumo; como la "innovación" de las hormonas de crecimiento en vacas y pollos, y de aumento de producción de leche en vacas, introducidas por Monsanto a principios de los 90,s, podrían estar detrás del crecimiento de pechos en los hombres en lo que se conoce como gynecomastia, según informaba el 30 de julio de 2007 el periodíco estadounidense The Kansas City Star en un reportaje titulado: “Hormone Fluctuation” (Fluctuación de las hormonas). En ese sentido también  el diario ruso Pravda había informado ya dos años antes, en su web, el 25 de octubre de 2005, que un estudio realizado con ratas, alimentadas exclusivamente con alimentos genéticamente manipulados (eufemísticamente: "modificados"),  presenta en los animales un severo debilitamiento en sus crías con una mortalidad de más del 55% y cambios en el comportamiento de las ratas. Este informe concluía que, de hecho, los alimentos modificados genéticamente, son un arma de acción retardada.
   Según un estudio realizado en 2006 por la Universidad de Colorado sobre las causas espontáneas por las cuales los peces cambiaban de sexo, los científicos descubrieron que el responsable era el estrógeno -procedente de las mujeres en tratamiento de control de natalidad- en las aguas residuales, que no era filtrado debidamente por los sistemas de depuración, volviendo a las redes y acuíferos de consumo y provocando unos altos niveles hormonales en el agua potable.
    En 2009 la cadena americana CNN informaba de que la gran mayoría de la población juvenil masculina de Japón se autocalifica de "hervíboro"; no quieren "flechazos de amor" y no desean relaciones sexuales con mujeres. Prefieren situaciones platónicas. Esta mentalidad ha dado como resultado un bajo índice de natalidad y se ha trasladado a los índices de la producción económica; puesto que las actitudes agresivas de antaño en los negocios han dado paso a otro nuevo punto de vista más pasivo.
   En Japón la masculinidad está en decadencia y está siendo sustituida por un varón más afeminado al igual que está sucediendo en América. El término comúnmente conocido como "metrosexual" fue acuñado en 1994 para referirse a una línea de varón que desarrolla casi todos los estereotipos y obsesiones homosexuales como: el cuidado del aspecto, la apariencia física externa o look exterior y la forma de vestirse. Desde hace algunos años es un hecho común el aumento de hombres que acuden a hacerse pedicuras, manicuras, cera para el depilado, el perfil de cejas, cirugía estética, etc.
    A estas tendencias sociales, además del consumo de hormonas contenidas en nuestros alimentos, están contribuyendo también la divulgación de determinados programas de ingeniería social en los medios y en los sistemas educativos, de grandes corporaciones entre las que destacan las de la familia Rockefeller, como el Conseil of Population (Consejo de la Población).
   Según Whalen, medidas para el control de la población puestas en marcha primeramente en países orientales, parecen haber sido exportadas a Estados Unidos y demás países occidentales.
 

My Blog List

La Manufactura del Caos Copyright © 2009 Blogger Template Designed by Bie Blogger Template